El sector vitivinícola celebra una próspera campaña tras dos años de escasez mientras crece la oferta enoturística en torno a un enjambre de microbodegas.
Las fachadas de numerosas casas, muchas abandonadas, aparecen con este tipo de intervenciones. La acción puede conllevar una multa de hasta 3.000 euros.
Han pasado ya 10 años desde que el Ayuntamiento de Yaiza calificara el hotel como ilegalizable, pero se sigue sin tomar una decisión para ejecutar la sentencia que anula las licencias.
Nuevos proyectos bodegueros refuerzan el buen momento que vive el sector vitivinícola majorero en una campaña con mayor producción y calidad de la uva.
El concejal de Patrimonio Histórico defiende un documento con 891 bienes protegidos y sostiene que abre "una nueva etapa".