DESTACAMOS

Dámaso, el artista multidisciplinar que rompe las reglas y que sigue muy vigente

Cumple 90 años y, junto a otros nombres propios como César Manrique, inspiró “a toda una generación que vino después”

Christian Afonso 0 COMENTARIOS 08/12/2023 - 13:05

Pepe Dámaso cumple 90 años este sábado, 9 de diciembre, con una vigencia intacta entre los artistas más jóvenes de Canarias, para quienes ha sido fuente de inspiración por su carácter multidisciplinar y por vivir el arte intensamente y "como un juego" en el que siempre rompe las normas.

Para los jóvenes artistas lanzaroteños David Machado y Lana Corujo, Dámaso, junto a otros nombres propios como César Manrique, "inspiraron y motivaron a toda una generación que vino después, y Lanzarote tiene una cantera muy bonita, muy fuerte y muy importante de artistas que han trascendido la frontera lanzaroteña", como es el caso de la fotógrafa Carmela García, gracias a ellos.

Sobre cómo ha influido en su obra Dámaso, Lana Corujo asegura que le ha hecho "disfrutar del arte" como si fuera un "juego" y, además de ello, tomar las islas como un lugar tan válido de creación como cualquier otro, tratarlas con cariño, ver a las Canarias como algo dulce, algo tierno".

Y es que ambos tienen claro que, aunque Dámaso marchó a Madrid en un momento de su trayectoria para seguir formándose, no dudó en volver a las islas.

De esta manera, reflejó que existe la posibilidad "de existir aquí como artista, el pintar y el expresar como canarios, y que no tenemos ningún tipo de complejos", según comenta David Machado.

Una opinión que comparte uno de sus grandes amigos y autor de su texto en la Biblioteca de Artistas Canarios, Luis Ortega Abraham: "Pepe es un personaje fundamental para que nos entendamos, para que sepamos quiénes y cómo somos, y para saber que el arte no tiene geografías, sino compromisos".

Para Machado, Dámaso le ha influido en "la parte dura", es decir, en cómo es "capaz de hacer ver lo complicado, lo complejo" a través de su obra, y pone como ejemplo la litografía de Mararía, con la cara quemada, "cómo es capaz de hacer patente lo que es un sentimiento tan complejo y, de repente, a través de su arte lo hace palpable".

Machado explica que Dámaso ha sabido conjugar "el arte y la vida juntos" hasta el punto de hacer ver a la ciudadanía que los artistas pueden "sobreponerse a la adversidad en su madurez", recordando cómo logró superar una enfermedad para seguir haciendo lo que más le apasionaba.

El artista nació en 1933 en Agaete (Gran Canaria) y en 1954 comenzó su formación en dibujo y pintura en la Escuela de Arte y Oficios Artísticos de Madrid para, un año después, continuarlos en la Escuela Superior de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría, en Sevilla, si bien desde 1951 ya participaba en sus primeras exposiciones colectivas en su isla natal.

Dámaso, que forma parte de esa generación dorada de artistas canarios del siglo pasado, y que fue gran amigo de César Manrique o del arquitecto Sergio Pérez Parrilla, ha llevado sus obras, con un potente peso de la identidad canaria en ellas, a casi todos los rincones de la geografía española y también al extranjero, con exposiciones en Nueva York, La Habana, Copenhague o Jerusalén, entre otros lugares.

"Siempre estuvo en la cuerda floja porque apostó por tendencias que se fueron consolidando después, como el arte pobre italiano", expresa Ortega Abraham, quien destaca del artista que desde el principio ha sido "un hombre libre, que quiere vivir todo su individualismo, su sexualidad y su relación con el mundo en completa libertad".

Por su parte, Lana Corujo indica que el artista grancanario ha sido un ejemplo por "ese romper las reglas, las normas a la hora de enfrentarse a un lienzo en blanco" y porque entiende que las ramas artísticas son algo "que abarca mucho más" que una única faceta.

Y es que Dámaso ha sido, sobre todo, un artista polifacético y multidisciplinar, algo que le hace, apunta Machado, "ahondar en distintos lenguajes la existencia del ser insular", incluso en su visión cinematográfica.

En ese sentido, agrega Ortega Abraham, "nunca tuvo miedo de experimentar, a veces acertó de pleno y otras no tanto, pero en cualquier caso, no se quedó atrás en el intento, y se esforzó, apostó en cada momento con lo mejor que tenía a su alcance, y lo hizo".

Y precisamente, es esta mentalidad la que anima a tomar por parte de las nuevas generaciones de artistas canarios que quieran ver en Dámaso un ejemplo a seguir.

"Pepe se siente como un corredor de fondo que no para y que piensa que, lo vean como lo vean, la carrera la puede ganar, lo importante es correr", resume el experto.

Por eso, a sus 90 años, Dámaso sigue corriendo en este mundo que, como él denuncia, está abandonando el humanismo, con la vitalidad y la mente intactas y con ideas rondando para expandir su ya extenso universo artístico. La última, una cruz que ya está imaginando para honrar a la iglesia de Todoque, en La Palma, que cayó ante el avance imparable de las coladas del volcán de Tajogaite en 2021.

Añadir nuevo comentario