TRIBUNALES

Piden más de 11 y 7 años de cárcel para dos acusados de incitar a una menor a prostituirse

Este jueves se ha celebrado la vista oral del juicio contra ambos encausados, un alemán afincado en la Isla que acabó por marcharse y una vecina del municipio grancanario de Ingenio

EFE 0 COMENTARIOS 22/01/2026 - 15:46

El Ministerio Fiscal se ha reafirmado en pedir más de 11 y 7 años de cárcel para un hombre y una mujer acusados de incitar a una menor en situación vulnerable y discapacitada a prostituirse en un club de la zona turística de Playa del Inglés, en gran Canaria, este jueves.

Día en que, ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas, se ha celebrado la vista oral del juicio contra ambos encausados, un alemán afincado en la Isla que acabó por marcharse y, detenido luego en su país, lleva más de un año en prisión preventiva, y una vecina del municipio grancanario de Ingenio encarcelada igualmente desde algo más tarde.

La razón, según la fiscalía, es que la mujer, que vivía en el barrio de El Carrizal, el mismo donde reside la madre de la víctima, contactó en 2024 con esta, entonces una chica de 17 años fugada de un centro de acogida y consumidora habitual de crack, animándola a trabajar en el club que regentaba el otro acusado como prostituta.

Hechos estos que ha declarado que son ciertos la joven, que ha relatado que tras acudir al establecimiento, el club Lux del Centro Comercial Cita, anunciado como lugar de intercambio de parejas, tuvo que dejarse hacer sexualmente a manos de varios hombres y algunas mujeres durante distintas noches a cambio de recibir 50 euros al día.

Un dinero que, además, solo percibía si, una vez acabada la jornada, consentía por acostarse, por último, con el dueño mismo del local.

Ya que -ha dicho- "si no me acostaba con él después de haberme acostado con los chicos, no me pagaba".

Y ha expuesto que, si bien cuando fue inicialmente al club ignoraba que fuera para prostituirse, aceptó hacerlo porque "no tenía a quién acudir", pues la relación con su madre era "chunga", se había fugado del centro de acogida y dormía en la calle, consumiendo droga "todos los días" y sin saber dónde conseguir dinero.

Todo ello con el inconveniente añadido de tener diagnosticados diversos trastornos de la personalidad y un retraso madurativo que merman su capacidad cognoscitiva y de comunicación con los demás, y por los que incluso se han iniciado trámites para ser declarada discapacitada, a instancias de su madre y del centro de acogida del que huyó.

Algo que han asegurado que era patente con solo ver a la menor varios agentes de la Guardia Civil que han pasado como testigos por el juicio, en especial dos especializados en el trato con mujeres y menores víctimas de violencia sexual y de género, que han subrayado así mismo lo evidente de la condición de menor de edad de la joven.

Llegando a señalar uno de ellos que, una vez iniciado el diálogo con la chica, pensó que hasta era más pequeña de su edad, "de 13 o 14 años".

También han corroborado que su minoría de edad era patente un hombre y una mujer, empleados de otros negocios próximos al Lux que acudieron a él una noche y la encontraron allí quedándose sorprendidos por ello.

En especial la mujer, que ha referido que la encontró en un taburete vistiendo solo un tanga y con el pecho descubierto y con aspecto asustadizo, por lo que acabó sacándola de allí y acogiéndola esa noche en su casa.

Frente a esas versiones, la vecina que le propuso ir al club ha sostenido que apenas la conocía y que la envió allí porque su dueño buscaba una camarera y no prostitutas, y que ella misma había pasado a ver si le interesaba el puesto pero lo rechazó porque "no le gusta trabajar de noche".

Y ha negado que facilitara drogas a la chica ni que la hubiera tenido a veces en su casa, pese a que en el inmueble se efectuó un registro en que se encontraron documentos que las relacionaban y distintas sustancias, como crack, hachís y cocaína que se le acusa de vender desde una ventana, conforme al relato de varios guardias civiles.

"Todo mentira", ha dicho, tajante, en una de las ocasiones en que se le ha preguntado al respecto.

E igualmente ha achacado a invenciones de la chica las acusaciones en su contra el responsable del Lux, que ha asegurado que allí "nunca había prostitución" y que su negocio era un club de intercambio de parejas del que sacaba beneficios cobrando por entrar y por copas que servía en una barra.

Concluyendo: "me dicen que he hecho cosas que yo no he hecho".

Desde ese planteamiento, han solicitado la absolución y la puesta en libertad inmediata de sus representados su defensor y el de la otra acusada, aduciendo este que "no hay nada, nada que acredite que se hayan producido esos delitos".

Pese a lo cual, la representante del Ministerio Fiscal ha reiterado su parecer de que "hay prueba de cargo suficiente para solicitar un sentencia condenatoria", imponiendo 7 años y 6 meses de cárcel a ambos encausados por un delito relativo a la prostitución y corrupción de menores, así como otros 4 años de cárcel más al hombre por otro añadido.

Algo que ha hecho al término de un juicio que, celebrado en la Ciudad de la Justicia de Las Palmas de Gran Canaria, ha quedado visto para sentencia.  

Añadir nuevo comentario