El sector vitivinícola celebra una próspera campaña tras dos años de escasez mientras crece la oferta enoturística en torno a un enjambre de microbodegas.
Las fachadas de numerosas casas, muchas abandonadas, aparecen con este tipo de intervenciones. La acción puede conllevar una multa de hasta 3.000 euros.
Nuevos proyectos bodegueros refuerzan el buen momento que vive el sector vitivinícola majorero en una campaña con mayor producción y calidad de la uva.